El Edificio Santalaia está enteramente cubierto por más de 115.000 plantas a lo largo de una superficie de 3.100 metros cuadrados.

Este jardín vertical, situado en Bogotá, Colombia, puede dar oxígeno a más de 3.000 vecinos. El concepto de arquitectura verde de Santalaia filtra más de 2.000 toneladas de gases nocivos producto de las emisiones de carbono que producen 745 autos.

Sus hojas capturan más de 400 kilos de polvo suspendido en el aire como residuo de la polución urbana.

El proyecto, que fue un trabajo conjunto entre el arquitecto Luis Guillermo Vallejo y el diseñador Carlos Lleras, nació con la intención de devolverle a la ciudad un poco del verde que se ha perdido en medio tantas construcciones.

El equipo de Paisajismo Urbano, encabezado por Ignacio Solano, trató de utilizar el mayor número posible de plantas autóctonas, para ello previamente realizó una expedición a las selvas del Chocó colombiano para recoger muestras, reproducirlas in vitro, y una vez crecidas, incorporarlas a la obra.

Las plantas que se encuentran en el jardín y que además se adaptan al clima son: vinca verde, vinca variegada, cheflera, tradescantia verde, espárrago, romero, hebe y aptenia.

El edificio cuenta con 42 estaciones de riego que se alimentan de aguas lluvias y aguas recicladas. También incluye un sistema computarizado, que en días de mucha lluvia avisa que no es necesario regar sus plantas.