Buenas noticias para todos aquellos que luchan por mantener y mejorar el entorno, e indirectamente para todos: desde Ocean Cleanup dan señales de vida con un rediseño en su estructura de limpieza de mares y océanos. Promete una mayor eficiencia y hay una planificación actualizada sobre su despliegue.

Detrás del proyecto iniciado en 2012 está un jóven llamado Boyan Slat que para entonces tenía veinte años . Su intención principal es limpiar el mar con unas estructuras gigantes y flotantes.

Lo que Ocean Cleanup propone es una barrera artificial con una profundidad bien estudiada, para que la vida marina pueda evitarla y no quede atrapada. Se colocarían en zonas donde existen corrientes para conseguir una recolección pasiva de la basura.

El sistema ahora es más eficiente y barato. El nuevo diseño se basa en usar muchas estructuras más pequeñas, en lugar de una gigante: inicialmente era una de 100km, ahora serán 50 con un kilómetro de longitud cada una.

Con lo que se presentó en 2015 ya ganó el premio INDEX por su diseño, ahora dos años más tarde, se anunció la misma idea actualizada, con la intención de plantarlo en el pacífico  el próximo año. Partes de la estructura ya se encuentran en producción, y es importante mencionar que todo el dinero que cuesta la iniciativa sale de donaciones y crowdfunding.

Gracias al nuevo diseño sus creadores aseguran que la eficiencia en la recogida superficial puede incrementarse de tal forma que se podría limpiar la mitad de basura del Pacífico en cinco años, con un costo de 320 millones de dólares.

Recientemente la organización realizó una presentación al público y la prensa con motivo del inicio de su nueva fase, bautizada como “The Next Phase” (La próxima fase). Boyan Slat en persona, junto a su equipo, expusieron el funcionamiento del sistema y analizaron en vivo aspectos tales como el uso de corrientes, los prototipos y las estimaciones.