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Cuando leemos acerca de la magnitud de los problemas generados por los residuos plásticos como la contaminación de nuestros océanos, la muerte de millones de animales que caen en la trampa al confundirlos con alimentos, la contaminación visual que a menudo dibuja paisajes surrealistas en las playas o los campos cuando las bolsas plásticas se adhieren a los árboles, o la obstrucción que provocan en los vertederos y que producen inundaciones, la primera sensación es sentirse mortalmente abatido.

En este contexto, la Concejal de Pinamar, ciudad balnearia de la Costa Atlántica Argentina, Alejandra Apolonio confirmó la presentación de un proyecto de ordenanza, que fue aprobado y “que prohíbe el uso y expendio de sorbetes y vasos de plástico en todo el Partido de Pinamar”.

“Queremos evitar que la fauna marina siga muriendo por la ingesta del plástico, que miles de animales mueran al año por esta causa. Cuidar nuestro medio natural nos ocupa. Tanto el bosque como la playa”, detalló la Concejal, quien mantuvo mesas de trabajo con diferentes propietarios de Balnearios.

El problema no sólo está mar adentro. Un estudio reciente de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires arrojó que en las playas de Villa Gesell, Mar Azul y Mar de las Pampas hay hasta 86,3 millones de fragmentos de plástico. Son unas 8 toneladas de plásticos pequeños que no pueden ser extraídos con maquinarias y limpieza manual.

La medida fue impulsada por la ONG Big Human Wave. Luego de una serie de negociaciones, fue aprobada por unanimidad.

“Desde hace tiempo vemos que los sorbetes son uno de los productos que más encontramos en las limpiezas habituales que hacemos en las playas. Son productos que por su tamaño no suelen ir a reciclaje, pero además son muy difíciles de reciclar, porque están hechas con un derivado del plástico muy difícil de romper”, explicó el presidente de Big Human Wave, Gastón Caminata.

La ordenanza dispone que los comercios del tejido urbano de Pinamar deberán “reducir la utilización y entrega de sorbetes y vasos de plástico o similar” a partir del 1 de agosto 2018, y que su uso quedará prohibido desde el 1 de diciembre 2018.
Sólo habrá tres excepciones: las discotecas, las máquinas expendedoras de café e infusiones, y los productos que traigan sorbetes de fábrica.

El objetivo de la fundación Big Human Wave es impulsar leyes similares en todo el país. El primer paso será contagiar a los distritos vecinos. Caminata aclaró que hay concejales de Villa Gesell y Mar del Plata que ya vieron con buenos ojos la medida, y que ya hay conversaciones con ediles del Partido de la Costa.

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