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La utilización creciente del agua dulce en la agricultura, la industria y para el consumo humano ha puesto en peligro los acuíferos en todo el mundo y en las próximas décadas causará una escasez importante.

India, Argentina, Australia, California o el sur de Europa, son citadas entre otras, como zonas de peligro, en un estudio presentado en la conferencia anual de la American Geophysical Union, que se celebra en San Francisco (California).

Un nuevo modelo computarizado muestra cómo el agua almacenada en el subsuelo de la cuenca superior del Ganges en la India, y en el sur de España e Italia podría agotarse entre 2040 y 2060.

También podría ser el caso en el Valle Central de California, en la cuenca de Tulare y en el sur del Valle de San Joaquín, que también se encuentra en el estado del oeste de Estados Unidos, donde las reservas de agua subterránea podrían desaparecer alrededor de 2030.

En igual sentido, los acuíferos de las Grandes Llanuras del Sur, que abastecen de agua a una parte de Texas, Oklahoma y Nuevo México, podrían llegar a su límite entre 2050 y 2070, anticipan los expertos.

Según esta fuente, hasta 1,8 millones de personas podrían estar viviendo en zonas donde los suministros de agua están casi o totalmente agotados debido a la extracción excesiva de agua para consumo humano y para los cultivos agrícolas.

“Muchos acuíferos ya están al límite de su explotación, especialmente en las regiones más áridas de la Tierra donde se practica el riego intensivo”, advirtió Inge de Graaf, hidrólogo en la Escuela de Minas de Colorado.

También considera imprescindible conocer los límites de los recursos de agua subterránea ya que varios estudios basados ​​en observaciones por satélite han demostrado que muchos acuíferos importantes en el mundo están en riesgo inminente de agotarse.

Pero esta observación no mide el nivel de las reservas más pequeñas, a nivel regional, dicen los peritos.

De acuerdo a este estudio, las regiones más secas con riego masivo son los más amenazados por el agotamiento de las napas subterráneas en un corto plazo. Los autores citan las Grandes Llanuras, la cuenca del Ganges y partes de Argentina y Australia como ejemplo de zonas de prontas sequías.

“Todavía no sabemos la cantidad de agua que queda en estos acuíferos y la rapidez con que se agotarán antes de que los efectos devastadores de deshidratación se produzcan en pozos o ríos”, dijo Inge de Graaf.

De acuerdo con un informe de la ONU en 2014, la demanda mundial de agua aumenta y el 20% de las reservas subterráneas ya está sobreexplotado. Los autores hacen un llamado para cambiar a ultranza el uso y manejo de este recurso para evitar una grave escasez en 2030, haciendo hincapié en que “no habrá suficiente agua para satisfacer las necesidades crecientes del mundo, si no se modifica radicalmente el modo en el que el agua es utilizada, administrada y compartida”.

Además, el cambio climático alterará las lluvias, a menudo a expensas de la aridez ya existentes, especialmente en el Mediterráneo o el África subsahariana.

"Las aguas contaminadas matan más niños que las guerras”. Unicef

Frente a este urgente problema, Unicef advierte que la contaminación de las únicas fuentes de agua potable matarán miles de personas desesperadas por el escaso recurso natural.

El uso responsable que hagas de este recurso puede cambiar nuestro futuro. Tú puedes hacer la diferencia en la vida cotidiana.

Artículo presentado en la American Geophysical Union

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