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Así funcionan las máquinas expendedoras de libros para quienes quieren alimentarse, nutrirse y enriquecerse con la literatura.
En vez de dar dulces, esta máquina entrega libros a aquellos alumnos que frecuentan la biblioteca de su escuela.
Una máquina expendedora en Nueva York, Estados Unidos, está causando furor por su contenido más nutritivo que cualquier golosina: libros gratuitos.

Después de un año de una campaña de sondeo, personal de la Escuela Arthur O. Eve, en la ciudad de Buffalo, Nueva York, estrenan una máquina que típicamente se usa para vender dulces y la colocaron en la biblioteca escolar con varios libros cuyo valor supera los mil dólares en total.

Basta con que los niños de educación primaria seleccionen el título que más les llama la atención para que la máquina le entregue sus libros sin costo alguno.
Para lograrlo, los estudiantes deben acumular fichas gracias a un sistema de recompensas que premia a los alumnos que visitan regularmente la biblioteca y que se llevan sus libros a sus casas.
Las temáticas de los libros van desde novelas e historietas hasta biografías de personajes históricos. Los títulos fueron elegidos cuidadosamente para que llamen la atención del alumnado, que oscila entre los 6 y 10 años.

En Singapur, dos de estas máquinas están listas para entusiastas de la lectura en áreas de alto tráfico, incluyendo el Museo Nacional de Singapur, el Centro de Visitantes de Singapur y una tercera se colocará en el Centro de Artes de Goodman, sede del Consejo Nacional de las Artes.

Convenientemente para estos lugares, las selecciones incluyen libros de autores locales, así como útiles guías para los turistas. Cada unidad contiene alrededor de 150 libros con hasta 22 títulos, y los exteriores de las máquinas son pintados por artistas locales para indicar lo que hay dentro.

Aunque no fue la primera máquina expendedora de libros de Toronto, Carry On Books, la nueva unidad que se lanzó es sin duda un cambio de juego para todos y está instalada en el aeropuerto de la ciudad canadiense “Billy Bishop Island”.

Aún mejor, la máquina está situada en “pre-seguridad”, por lo que no se necesita una tarjeta de embarque para aprovecharla. Establecida por el Literary Press Group, una asociación formada por 60 editores canadienses de libros independientes, la máquina expendedora cuenta con 20 títulos independientes.

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